Análisis de imagen: Arquitectura de la Desigualdad
(La Arquitectura de la Desigualdad, foto recuperada de Actualidad Política y Cultural- Blog de Rafael Silva) |
La caricatura
está incluida en una publicación de Actualidad Política y Cultural-Blog de
Rafael Silva. La publicación se titula Arquitectura de la Desigualdad (XXII) y
su autor Rafael Silva esencialmente argumenta que las medidas de austeridad
económica han disminuido sustancialmente la efectividad de los mecanismos para
reducir la desigualdad. Silva (2017) destaca que según se ha observado en los
casos de varios países de África, América Latina y Asia, la clase capitalista
ha salido beneficiada por estas políticas de austeridad mientras que la clase
trabajadora ha sido negativamente afectada, ya que los niveles de pobreza y
desempleo de ésta han aumentado. Silva (2017) hace hincapié que las principales
instituciones financieras internacionales tales como el Banco Mundial y el
Fondo Monetario Internacional persisten en utilizar e implantar las políticas
de austeridad. Sin embargo, Silva resalta que “a mayor austeridad, mayores son
los niveles de endeudamiento” debido a que no se toma en consideración “que es
posible crecer incluso con niveles de endeudamiento relativamente altos, y que
la recuperación del crecimiento económico debe ser inclusiva, es decir, debe
albergar y beneficiar a toda la población (2017, enero 27, párr.2-3). Los
programas de austeridad se basan en una “obsesiva reducción del déficit
público, en una fiscalidad regresiva, así como en el drástico recorte del
gasto, especialmente en servicios públicos como la educación, la sanidad y la
seguridad social” tales como pensiones, prestaciones por desempleo, entre otros
(2017, enero 27, párr.3). Según Silva (2017), la implantación de medidas de
austeridad ocasiona que aumente la desigualdad al reducirse y perjudicarse los
servicios públicos de protección social y que se disminuya las oportunidades
que tienen los trabajadores para negociar con el patrono, ya que por medio de
la desregularización del mercado laboral el trabajo es visto como una
“mercancía” y no como un derecho humano (2017, enero 27, párr.3). De hecho,
servicios relacionados a derechos como la salud y la educación han sido
privatizados con el fin de hacer recortes para reducir el déficit
presupuestario. No obstante, Silva hace la salvedad de que no se han creado
impuestos para las clases más afluentes aun cuando estos podrían “ser una
importante fuente de ingresos de carácter justo y equitativo, así como un
mecanismo de reducción del déficit mucho más progresivo” (2017, enero 27,
párr.4).
Por lo tanto, tal y como se
refleja en la caricatura, “el crecimiento económico se ha convertido
únicamente en una garantía de recuperación de los beneficios empresariales”
mientras que la clase trabajadora tiene “menos poder adquisitivo” y “menos
recursos para poder acceder a los servicios públicos” (Silva, 2017, enero 27,
párr.5). En efecto, considero que la imagen ilustra la incertidumbre, la
preocupación y la angustia en los rostros de las personas de clase trabajadora,
ya que estas están exigiendo un trato de más igualdad al no poder alcanzar los
beneficios que tiene el personaje capitalista. En cambio, este otro personaje
se encuentra en el tope de la torre controlando todo el poder económico y no lo
quiere compartir ni distribuir sus ganancias con el resto de la población. De
hecho, el personaje capitalista expresa que la clase trabajadora debe tener una
actitud menos populista y no exigir que se respeten sus derechos, por lo que
deben conformarse con las condiciones de desigualdad en las que viven.
En mi
opinión, la imagen también se relaciona con la realidad de Puerto Rico
actualmente con los recortes presupuestarios que está realizando la Junta de
Control Fiscal (JCF). Según Marxuach (2018, 4 de mayo), el Plan Fiscal aprobado
por la JCF está basado en reformas estructurales que implican reducción de
fondos para el Medicaid, recortes presupuestarios para la educación pública a
nivel escolar y universitario, reducción al salario mínimo, beneficios
laborales y sistema de retiro, entre otras medidas de austeridad (párr.2). No obstante, Marxuach (2018) coincide con el
argumento de Silva (2017) en que estas medidas de austeridad fiscal deteriorarían
la calidad de vida de los puertorriqueños, por lo que incrementan la
desigualdad especialmente en los sectores más pobres de la población. Tomando
en cuenta los planteamientos de ambos autores, considero que las medidas de
austeridad que limitan el acceso a servicios ocasionan que se le violenten los
derechos a la clase trabajadora y a las poblaciones más vulnerables, ya que se
prioriza el pago de la deuda a través de recortes de servicios públicos
básicos. Por ende, el conflicto reflejado en la imagen es comparable con la
lucha de clases que hay en Puerto Rico en la actualidad debido a que la clase
oprimida ha organizado distintas manifestaciones para exigir que se respeten
sus derechos y su dignidad ante los mecanismos de austeridad utilizados para
pagar la deuda. Debido a esta situación, es importante que como parte de
nuestro quehacer profesional los Trabajadores Sociales asumamos una postura
crítica ante estas medidas que atentan contra la dignidad de las personas, nos
movilicemos para apoyar a los sectores poblacionales más oprimidos y nos
organicemos con el objetivo de abogar por la implantación de políticas sociales
más justas y equitativas.
Referencias
Marxuach,
S. (2018, mayo 4). El costo social del Plan Fiscal. Recuperado de
http://www.80grados.net/el-costo-social-del-plan-fiscal/
Silva, R. (2017, enero 27). Arquitectura de la Desigualdad (XXII). Recuperado de
http://rafaelsilva.over-blog.es/2017/01/arquitectura-de-la-desigualdad-xxii.html
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