Gender Revolution: Girls, Boys, and gendered toys. El sexismo en los juguetes promueve los estereotipos de género.


Gender Revolution

Girls, Boys, and gendered toysEl sexismo en los juguetes promueve los estereotipos de género.

La revista National Geographic (2017) presenta una investigación realizada por la socióloga Elizabeth Sweet en la que analizó 7,300 juguetes desde el siglo XX hasta nuestros días, utilizando catálogos de la tienda Sears. En su análisis destacó que los primeros anuncios estaban basados en género y promovían los roles tradicionales: pequeña ama de casa vs. joven constructor. Como resultado salió a relucir que a finales del siglo XX se les sumaron a estos roles otros dos de aspectos más fantasiosos: a las niñas una princesa y a los niños un héroe de acción, atemperado a lo que vemos hoy día en las tiendas por departamento, películas, fiestas de cumpleaños, disfraces y promociones. Inicia una variación que disfraza roles de oficio y manifiesta la necesidad de protección por parte de las niñas y la fuerza y valentía por parte de los niños. Como apoyo a lo antes discutido, realicé una breve encuestas en la que participaron 45 personas con hijos e hijas de edades entre 2 a 10 años. Se les preguntó: ¿Qué le regalarán está navidad a sus hijos e hijas? Como parte del análisis salió a colación que la mayoría de los juguetes para niñas serian: barbies, casas de muñecas, cocinas, coches para bebes y ropa de princesas. En el caso de los niños los juguetes que predominaron fueron: equipos electrónicos (playstation o Nintendo Switch), vídeo juegos en su mayoría relacionados a super héroes o deportes, pistas de carreras y vehículos de batería o gasolina (motoras o carros).

Como sociedad podemos poseer la idea de que nuestros niños y niñas solo son espectadores del mundo que los rodea. En ocasiones los creemos incapaces de interpretar e internalizar la cultura en la que se están desarrollando y la publicidad a la que están expuestos. También la interpretación que puedan darle a la representación de roles por género que son definidos por la WAS (2007) “como tareas o papeles que una persona realiza según se determina por las normas y prescripciones que se establecen sobre lo que es o debe ser femenino o masculino”. El tipo de juguetes que utilizan los niños y las niñas son un reflejo de los estereotipos sociales y culturales, esto traen consigo de manera simbólica pero directa, lo que se espera de cada sexo en cuanto al papel que deberían encarnar socialmente. A esto le sumamos la separación por colores donde lo femenino por obligación debe ser rosa, un artículo titulado ¿Por qué el rosa es de niñas y el azul de niños? en la revista El País en 2014 expone que “no es un patrón exclusivo de la infancia y que muchas empresas creen que vender productos a mujeres consiste en pintar de rosa el embalaje”, pero analizando los juguetes enlistados anteriormente, en el caso particular de las niñas me surgen las siguientes interrogantes: ¿Esto no pasa a ser opresivo?¿La separación por colores en que está fundamentada? ¿Se debe a cuestiones meramente culturales y mediáticas o los padres juegan un rol importante en el ideal sexista impregnado en los juguetes? ¿Hasta que punto le damos la oportunidad a los niños y niñas a escoger? ¿Por qué se tiende a mezclar la preferencia por los juguetes con las preferencias sexuales futuras del niño o niña?

La problemática que deseo realzar va más allá del sesgo por género de los juguetes y los colores socialmente prestablecidos para nuestros niños y niñas. Sino el reconocer como a través de los mismos se fomenta el sexismo, la discriminación en base al género; y a su vez como se generan actitudes capaces de promover estereotipos de roles. Nuestros niños y niñas tienen el derecho de escoger con que jugar, aun cuando prefieran los juguetes predeterminados socialmente para el género opuesto. Según un articulo publicado en el blog Tu Psicólogo por Juan Hernández en el 2015 los niños y niñas en sus primeros años de vida no muestran una preferencia por juguetes que son creados o dirigidos a su sexo, algunas niñas prefieren jugar con carritos y algunos niños con muñecas, sin embargo, esto no quiere decir que va a afectar su identidad u orientación sexual. No existe otro motivo que no sea cultural que afirme o defina que un color determinado, azul o rosa o un juguete, sea una muñeca, una cocina, un carrito o un superhéroe tenga alguna injerencia en la sexualidad o la preferencia presente o futura de los niños y niñas. Más bien estos son los significantes sociales que le damos los adultos y le inculcamos. Para dar un ejemplo que nos permita ubicarnos en el contexto, en ocasiones, no necesariamente las niñas prefieran la “cocinita” antes que el “carrito”, pero quizás sus padres decidieron que al ser niña socialmente le correspondía la “cocinita” (y si es rosa aun mejor) y jamás se le brindó la oportunidad de relacionarse con el “carrito” o siquiera de escoger. Cuando una niña sea adulta existe la probabilidad de que tenga un auto y cuando un niño sea adulto existe la posibilidad de que sea padre o de que tenga que realizar labores en el hogar. Cuando los niños juegan además de divertirse comienzan a tener una integración e interacción con lo que les rodean, desarrollan habilidades motoras y comienzan su proceso de socialización, por lo que en estos primeros años lo que aprende, a través de sus padres, pares, medios o mediante el juego puede tener repercusiones en su persona en el futuro y a su vez en su concepción de mundo.



Los juguetes para niñas se centran en el cuidado de los bebés y las labores del hogar, se fomenta el ideal de ser princesas que necesitan ser rescatadas, se le da gran importancia a la apariencia personal mediante las uñas, vestidos, carteras y maquillajes; se crea una idealización de mujer a través de las “Barbies” con su cuerpo delgado, pelo largo y todo lo que esto implica en cuanto al ideal de belleza existente. Por lo que básicamente reafirmamos lo que hemos venido discutiendo a través del escrito, los juguetes para niñas refuerzan los roles de género implantados y esto pasa a ser opresivo y pone a la mujer en una situación de desventaja. Junto a la venta de estos juguetes también se vende una idea, una internalización de lo femenino, se vende el concepto doméstico, se vende el término maternidad, lo que implica que socialmente estamos comprando OPRESIÓN Y DESIGUALDAD y propiciando el discrimen contra la mujer. En algo tan básico como un juguete promovemos el poder del patriarcado, haciendo de nuestras niñas prototipos de pequeñas mujeres en formación donde se utiliza el juego, algo tan importante en la niñez para su desarrollo, con fines de dogmatizar la diferenciación de género al nivel de volverlos estereotipos mediante el uso de imágenes, colores, percepciones, conceptos y la repetición de generación en generación.

 


Como dato adicional:
Para sustentar lo antes discutido realicé un experimento social sencillo. Se trata de una segunda encuesta en mis redes sociales en la que participaron las 86 personas. El ejercicio se basó en colocar la imagen de una cocina de juguete en la que predominaba el color rosa, cada participante tenía la opción de votar por niña, niño o ambos. El 39% de los participantes indicó que la cocina era un juguete exclusivo para niñas y el 61% indicó que el uso de la misma podría ser para ambos sexos. Sin embargo, al mostrar exactamente el mismo juguete con una tonalidad distinta, roja y crema, el 94% de los participantes indicó que la cocina podrían utilizarla tanto niños como niñas. Quise compartir estos hallazgos para realzar como socialmente el color más allá que el mismo juguete tiene un mayor impacto en las personas a la hora de identificar a que sexo pertenece por el peso cultural que posee.















Referencias:

Cabral, B., & García, C. (2001). Deshaciendo el nudo del género y la violencia. Otras miradas, 1(1), pp.60-76. Recuperado de: http://www.redalyc.org/pdf/183/18310108.pdf

Hernadez, J. (2015). ¿Los juguetes determinan la tendencia sexual?. Tu psicólogo. Recuperado de: https://tupsicologo.mx/los-juguetes-determinan-la-tendencia-sexual.

National Geographic (2017). Gender Revolution: Girls, Boys, and gendered toysVOL.40, pp.6-12. Recuperado de: https://www.ehu.eus/documents/2007376/5040237/NationalGeographic_Genero-la-Revolucion-Enero2017.pdf

 Rubio, J.(2014). ¿Por qué el rosa es de niñas y el azul de niños?. El País, Verne. Recuperado de: https://verne.elpais.com/verne/2014/11/18/articulo/1416293525_000025.html

World Association fo Sexual Health (WAS) (2007). Declaration of Sexual Rights. Recuperado de: http://www.worldsexology.org/wp-content/uploads/2013/08/declaration_of_sexual_rights_sep03_2014.pdf

Comments

  1. Interesante el artículo y la encuesta. Se destaca como el uso de los juguetes perpetúan el trato desigual que conlleva prejuicios y a la inequidad. Resalta la opresión ideológica cultural e institucional. Nuestra cultura se compone de costumbres machistas que infieren directamente en el diario vivir y va implementando el sexismo de manera sutil. Con dichos juguetes destinados específicamente unos para niñas y otros para niños, se activa un ciclo de conductas predefinidas para que se adapten de generación en generación. Este construccionismo transmite ideales patriarcales. Urge una educación de perspectiva de género que deconstruya los mismos e incite al desarrollo libre de estereotipos y discrimen por sexo y género.

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  2. Me parecen muy importantes tus señalamientos y lo que refleja el artículo y la encuesta que realizaste. Nuestra sociedad debe cambiar y dejar atrás todos los estereotipos y para eso debemos comenzar con educar a las personas. Con los juguetes estamos perpetuando las ideas del patriarcado de que el rol de la mujer es encargarse de la casa, cocinar y realizar todos los quehaceres domésticos. Debemos cambiar todas estas ideas.

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  3. Muy interesante este articulo y me gusto mucho. Me hizo pensar que desde un niño nace ya se le empieza a regalar juguetes que sean adecuados dependiendo por su sexo .es en esta eta que se comienza a condicionar al niño de lo que la sociedad y cultura ha determinado que es lo correcto. Al niño se le imponen juguetes que son orientados hacia ser fuerte, a que jugar a los soldados y matar al enemigo es divertido y lo hace mas hombre. En cambio a las niñas se le dan juguetes como son las muñeca, cosas de cocina, es como que se les esta educando a que cuando crezca debe ser madre y ama de casa. Qué sucede cuando este niño o niña crecen y no desean seguir estas conductas que son las que la sociedad ha determinado son las . Este futuro adulto crecerá inseguro de que es lo correcto o no.
    A los niños desde pequeños hay que dejarlos explorar y por medio de esto decidir lo que le gusta. Esto no lo hará ni más niño ni más niña. Dejemos ya de crear estereotipos impuestos por la sociedad. Todos los seres humanos somos iguales y tenemos el derecho a escoger que es lo que nos gusta..

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